PASTORAL

LOS DESAFÍOS DE  EL JOVEN  FILIPENSE EN LA PASTORAL

 

Los jóvenes sueñan con una Iglesia que apoye y forme a nivel espiritual y doctrinal, que sea alegre, joven, de puertas abiertas, que ame y se acerque a otros jóvenes, y a su vez coherente, comprometida y tolerante, que parta de la realidad y sea capaz de adaptarse a los nuevos tiempos, desde la unión, la participación y la escucha; que sea persistente, atrevida,  guerrera, creativa, llena de amor, amable y que sea madre. Pero los jóvenes filipenses  también plantean  desafíos que  giran en torno a la apertura y a la aceptación de las diferentes formas de expresión. Adoptar esta perspectiva permitirá acercarlos a Dios y a la Iglesia, con una opción preferencial por aquellos jóvenes en situaciones críticas como la soledad, las drogas, el alcoholismo y tantas otras realidades que afectan el desarrollo del joven; esto implica la apropiación de modelos activos y participativos que contribuyan a su fortalecimiento y  a su crecimiento personal, que favorezcan los espacios de formación y el compromiso con su proyecto de vida.

Es así como el presente Plan de Pastoral surge a partir de escuchar a los jóvenes del Colegio San Felipe Neri de Pasto, tanto a aquellos que están en los procesos y estructuras de la Pastoral como quienes están en otros campos, incluso por fuera de la Iglesia, de modo que pueda responder a sus necesidades, anhelos y propuestas. Ningún proceso ni acción pastoral puede iniciar sin hacer una lectura de la realidad, y esta necesidad brota de la misma experiencia de nuestro Señor Jesucristo, quien se hizo hombre asumiendo nuestra naturaleza, compartiendo nuestras alegrías y tristezas, para que guiarnos por el camino de la salvación.

Los jóvenes de nuestra institución  parten del amor como sentido primero, la espiritualidad filipense, el entusiasmo, la proyección hacia la comunidad y el liderazgo que los transforma en protagonistas de su realidad. Los jóvenes pastoralistas tienen la capacidad de adaptación, creatividad, alegría, son fraternos, comprometidos, perseverantes, poseen el deseo de compartir sus experiencias personales y grupales, es decir, la vida misma en la que  fortalecen  las cualidades como amistad, solidaridad, ayuda; además son  alegres, responsables, llenos de sueños.

Además de su ser, es importante conocer, de manera general, en qué invierten su tiempo, cuáles son los espacios o escenarios en los que se desenvuelven, tales como los momentos de diversión, formación, trabajo y  servicio, que están mediados por el compartir con el otro, partiendo de un sentimiento de alegría y solidaridad, en el que resaltan espacios para que descubran y asuman actitudes del discípulo de Jesús, que son necesarias para responder con  generosidad  y justicia al contexto actual, de modo que, puedan ser constructores de la civilización del amor en nuestra  tierra, buscando conjugar su realidad con la doctrina que nuestro fundador San Felipe Neri nos enseñó.

 En ese sentido, el joven filipense desea el bienestar de su hermano, es servicial y atento a la realidad del otro, carismático, da ejemplo y testimonio, es dedicado, dispuesto al servicio,  es honesto, humilde, innovador, paciente, capaz de perdonar, es respetuoso, responsable, sabe escuchar y es comprensivo, tolerante, transformador, capaz de adaptarse y ser visionario. Considera que el amor es su norte, es audaz, piensa como Jesús, es positivo  y valiente. Y frente a su relación con Dios y la Iglesia  están atentos a los nuevos signos de los tiempos, siguen el ejemplo de Jesús, el amor  a María y a San Felipe  Neri.  En esa medida, en su relación con otros  se caracterizan por ser coherentes, comprometidos, humildes, amables, amorosos, no juzgan, son respetuosos, alegres, acompañan a otros, saben escuchar, propician la unión, la solidaridad y la comprensión, se desenvuelven en diferentes medios sociales, buscan el cambio, valoran la amistad que los hace hermanos en pro de  los mismos objetivos, la alegría de vivir la fe con el acompañamiento de sacerdotes y líderes que promueven la posibilidad de aportar y aprender con los otros, se sienten parte del proceso sin distinción ni prejuicios, demuestran el respeto frente a la diferencia, la espiritualidad que pueden vivir en el servicio, el amor a María y a la Iglesia, que se hace evidente en el camino.

En los procesos de formación en liderazgo para los jóvenes de Pastoral Juvenil,  animadores y asesores participamos  de las celebraciones de Fe, concentraciones, retiros, pascuas juveniles,  convivencias, eucaristías juveniles,  visitas a instituciones y  fundaciones con fines de proyección social  y evangelización cumpliendo con la filosofía de nuestro fundador San Felipe Neri, de quien aprendimos que La juventud es dichosa  porque puede hacer mucho bien”.

Actividades en el 2018

  • Cómo ser un líder filipense?
  • Espiritualidad filipense.
  • Servicio con los habitantes de calle.
  • Plan de trabajo para la reforestación de la vereda San Felipe, Usta. Alcaldía y Pastoral filipense.
  • Donación de libros al hospital Perpetuo Socorro.
  • Participación en la pre-pascual juvenil Champagnat.
  • Pascua juvenil Champagnat.
  • Recolección  de mercados  y visita a damnificados de  las veredas de Mapachico, Sta María y  El Socorro.
  • Participación en el encuentro de la pastoral diocesana en la ciudad de Ipiales” El joven la fe y el discernimiento vocacional”.
  • Donación de libros de literatura al centro educativo “Laura Montoya Upegui”
  • Participación de la conferencia sobre las vocaciones ,Hermanas hospitalarias del perpetuo Socorro
  • Donación de mercados a familias de escasos recursos de la comunidad de san Vicente.

Servicio a la comunidad, fundación Sn Francisco de Asis. Barrio la Alameda

Esp. Yamile Delgado De la Cruz