Encuetro de Valores Bachillerato y Primaria

TRANSMITIENDO LA HERENCIA ESPIRITUAL DE SAN FELIPE NERI…
Un relato de este día de valiosas visitas…
11 -1 fue al grado 1-1
11 – 2 fue a grado 2 – 1
Y 11 – 3 fue a grado 1-2
¡Que rápido pasan los minutos cuando la pasamos bien!
Que corto es el tiempo si la pasamos bien; cuando es una experiencia muy significativa que nos llena el corazón de alegría; esta fue la realidad que compartieron estudiantes de secundaria y primaria de los grados undécimo, primero y segundo (1-1; 1 -2; 2 -1; 11 -1; 11 – 2 y 11 – 3), quienes por una hora y hasta una parte de su descanso, intercambiaron momentos de verdaderos valores, al estilo de San Felipe Neri.


Los grandes pudieron transmitir toda aquella riqueza que recibieron de San Felipe, no como una lección intelectual aprendida, sino como un tesoro que se vive y se comparte. Que grato escucharlos enseñar a los más pequeños que los valores de San Felipe Neri son importantes en la vida y que ellos deben aprenderlos y llevarlos siempre como una identidad a cualquier lugar que vayan, siendo responsables con sus tareas, obedeciendo a sus papás, a sus profesores y amando mucho a todos.


Esta fue una jornada para crear lazos; ahora los pequeños saben que tienen a unos amigos en el bachillerato que pertenecen a la misma familia de San Felipe Neri y que estarán dispuestos siempre para apoyarlos. Los grandes por primera vez pasaban a recoger a los pequeños en sus salones y esto los llenaba de recuerdos y de ternura; fueron presentados como unos amigos y los niños tan expresivos como son estaban atentos y felices mientras ellos les transmitían sus experiencias, desde la vivencia de los valores de San Felipe Neri. Cuando uno enseña lo que ha vivido, todo es maravilloso; así, los grandes les mostraron la importancia de ser tolerantes con los otros niños, aprender a respetar al otro en todo momento, vivir la amistad compartiendo muchas bonitas aventuras.

Tanto grandes como pequeños se sintieron como en su casa; todos expresaron que les gustó la experiencia y que la repetirían. La sencillez de corazón, sus gestos de ternura y su atención mientras los grandes les contaban la vivencia de los valores de San Felipe Neri, se robaron el corazón de sus nuevos amigos de secundaria.

Una promesa surgió entre ellos, vivir la paciencia cuando las cosas no salen del todo bien, compartir la alegría todos los días, desde las pequeñas cosas que se viven tanto en la infancia como en la adolescencia; ser cada día más solidarios con los necesitados y que se nos note; todo para cumplir las propuestas de San Felipe Neri: “No dejes pasar ningún día sin hacer el bien” y “dichosos vosotros jóvenes que tenéis tiempo de hacer el bien”.